
Permítame señora
Permitame señora
que deba reprimirle.
Conmigo se equivoca
y tengo que advertirle.
No puedo ser su amante,
su amor es invisible.
Hay otra por delante,
no quiera confundirme.
Y hay otra mujer
que ocupa mi corazón.
Nació de su ser,
en su vientre la engendró.
Y cuando yo la miro
y cuando la veo a usted,
me creo que sea imposible
que engañe a esa mujer.
Usted es como piedra
que rasga mis heridas.
Usted es como hiedra
que nace y va perdida.
Ella es el universo,
cubierta de cien lunas,
donde yo me sumergo,
con sus brazos me acuna.
Hay otra mujer
que ocupa mi corazón.
Nació de su ser,
en su vientre la engendró.
Y cuando yo la miro
y cuando la veo a usted,
me creo que sea imposible
que engañe a esa mujer.
Ella es mi vida y nada más
y nunca la podré olvidar.
Y hay otra mujer
que ocupa mi corazón.
Nació de su ser,
en su vientre la engendró.
Y cuando yo la miro
y cuando la veo a usted,
me creo que sea imposible
que engañe a esa mujer.
Esa mujer...
Que engañe a esa mujer.
Esa mujer...


<< Inicio