
Ángel de la noche
Solo,
perdido en la noche,
arrancando sueños a un café.
Se quiebra el aire de anhelos perdidos,
me sabe a nada impregnado de olvido.
Plena,
cual playa serena.
Bella como nadie nunca ví.
Voy descubriendo su justa medida
mientras la noche desfila en su honor.
Y me encuentro atrapado en su pelo,
cayendo en un abismo de ardiente deseo.
Decidido a enfrentar mi destino,
decidido a morirme de amor.
Ángel de la noche
déjame llevarte a mi locura.
Te daré mi amor bajo la luna,
solos tú y yo en la noche oscura.
Ángel de la noche
déjame llevarte a mi locura.
Te daré mi amor bajo la luna,
solos tú y yo en la noche oscura.
Duelo
de instinto y de miedo.
Voy sobreviviendo a la ansiedad.
Cuestión de impulso, sorpresa y anhelo
de no creerme que cerca la tengo.
Ruedo
del vino a sus labios
en el juego incierto del amor.
Se escapa el mundo por esos ojazos,
se ha confirmado que el cielo es de dos.
Su figura, mi arrojo y las horas
conspiran con las ganas de hallarnos a solas.
No habrá nada que rompa el embrujo,
no habrá forma de hallar salvación.
Ángel de la noche
déjame llevarte a mi locura.
Te daré mi amor bajo la luna,
solos tú y yo en la noche oscura.
Ángel de la noche
déjame llevarte a mi locura.
Te daré mi amor bajo la luna,
solos tú y yo en la noche oscura.
Lo demás es historia contada.
Me reservo el derecho a callar.
Si el amor es un sueño de locos,
que me acusen de loco de atar.
Ángel de la noche
déjame llevarte a mi locura.
Te daré mi amor bajo la luna,
solos tú y yo en la noche oscura.
Ángel de la noche
déjame llevarte a mi locura.
Te daré mi amor bajo la luna,
solos tú y yo en la noche oscura.
Solos tú y yo
en la noche oscura.


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